Terminado tras 12 años de trabajos, el National Ignition Facility (NIF) es el intento norteamericano por emular al Sol, es decir, por obtener energía limpia y abundante mediante la fusión termonuclear. Esencialmente, consiste en hacer converger 192 láseres en un haz de luz para enfocarlo sobre pequeñas cápsulas de combustible formado por deuterio y tritio. Si el ensayo sale bien, el impacto fusionará dichos isótopos de hidrógeno para producir helio y liberar una cantidad de energía superior a la invertida en el proceso.